Empecé desde cero "literal"
No fueron títulos académicos, ni dinero familiar, ni contactos lo que me llevó a donde estoy hoy. De hecho, estaba en deudas cuando comencé.
Pero aprendí algo fundamental de mi familia: "Todo se puede resolver. Todo se puede lograr."
Ese es el mantra con el que vivo, trabajo y enseño. Y es la clave para una vida próspera, libre y llena de propósito.